11/04/2025

La relevancia de la tipografía en el branding

Desde las primeras escrituras grabadas en piedra hasta los textos con fuentes digitales actuales que aparecen en nuestras pantallas han pasado más de cincuenta siglos. Durante todo este tiempo, la tipografía ha sido siempre una herramienta clave en la comunicación, comenzando con los sistemas de escritura cuneiformes en Mesopotamia y jeroglíficos en Egipto.

Empecemos por el principio: historia de la tipografía

La verdadera revolución tipográfica comenzó en el siglo XV con Johannes Gutenberg y su imprenta de tipos móviles, que cambió la historia de la comunicación. Su innovación permitió la reproducción masiva de textos, democratizando el acceso a la información. Fue entonces cuando surgieron las primeras fuentes tipográficas, como Textura, inspiradas en las letras manuscritas góticas.

A lo largo de los siglos, las tipografías evolucionaron para adaptarse a nuevas tecnologías, desde las fuentes serifadas del Renacimiento, como Garamond, hasta las Sans Serif en el siglo XIX, representadas por fuentes como Helvetica. Cada una de estas tipografías no solo mejoraba la legibilidad, sino que también reflejaba las identidades culturales y estilísticas de su época.

Con la llegada de los primeros ordenadores personales en la década de los ochenta, la tipografía vivió una nueva transformación. La aparición del Apple Macintosh cambió la forma de definir los procesos de trabajo en tipografía. El diseñador pasó a manipular directamente la tipografía sin necesidad del componedor tipográfico. Así aparecieron tipografías como Geneva, diseñada por Susan Kare, originalmente en bitmap y convertida, tiempo después, en TrueType.

Posteriormente, el desarrollo web y los dispositivos móviles impulsaron el uso de fuentes variables, que permiten tener en un único archivo todos los estilos y pesos posibles. Esto no solo posibilita ajustar de forma automática, y casi infinita, una tipografía, sino que, además, reduce el peso de los archivos y mejora la accesibilidad y la adaptabilidad en distintos soportes.

En la actualidad, las tipografías se convierten en un elemento clave en la identidad visual de las marcas, permitiendo experiencias más personalizadas e interactivas.

Tipografía y branding

La tipografía tiene un rol crucial en el branding: refleja la esencia y los valores de una marca, define su tono, comunica emociones y crea una personalidad única que conecta con su público objetivo.

La elección tipográfica influye directamente en cómo percibimos una marca; una tipografía adecuada puede ser la clave para construir una identidad visual sólida y coherente, mientras que una elección incorrecta puede distorsionar la percepción y debilitar la marca.

 

Impacto y relevancia de la tipografía en el branding

Una tipografía no solo afecta la legibilidad, sino también cómo se interpreta una marca. Fuentes Serif como Times New Roman o Garamond proyectan tradición, autoridad y confianza, ideales para empresas que buscan transmitir estabilidad y experiencia.

En cambio, fuentes Sans Serif o de palo seco como Helvetica o Avenir sugieren modernidad y neutralidad, lo que las hace perfectas para aquellas con un enfoque más contemporáneo.

A menudo, las marcas utilizan más de una tipografía para crear una jerarquía visual y añadir dinamismo a su identidad gráfica. Combinarlas adecuadamente es fundamental para conseguir armonía y dotar a la identidad visual de personalidad y coherencia, asegurando que represente fielmente lo que la marca desea transmitir.

Categorías de tipografía

Si bien en nuestro día a día los profesionales del diseño solemos clasificar las tipografías con o sin serifa – sería algo así como decir es blanco o negro –, existe una clasificación más elaborada y desarrollada, la Vox ATypI que, si bien perdió respaldo en 2021 por su enfoque en el sistema latino, sigue siendo válida hasta que se desarrolle un nuevo estándar global.

A continuación, algunas de las categorías tipográficas relevantes:

1. Tipografías Clásicas:

  • Humanista (Humanist): Inspirada en la caligrafía renacentista, las tipografías humanistas, como Centaur, son fáciles de leer y tienen un contraste moderado en los trazos. Son cálidas y elegantes, ideales para transmitir tradición y cercanía.
  • Garalda (Garalde): También conocida como «Antigua», se caracteriza por serifas más definidas y un mayor contraste que las humanistas. Garamond y Caslon son perfectas para transmitir confianza y autoridad en marcas tradicionales.
  • Transicional (Transitional): Son un paso intermedio entre las Garaldas y las Didonas. Con un mayor contraste entre trazos finos y gruesos, como en Times Roman o Baskerville, estas fuentes combinan elegancia y claridad.

2. Tipografías Caligráficas:

  • Gótica (Blackletter): Con formas angulares y ornamentadas, estas fuentes medievales, como Fette Fraktur, evocan antigüedad y un carácter formal. Se usan en logotipos o marcas con un fuerte legado histórico.
  • Gaélica (Gaelic): Característica de las escrituras irlandesas, con formas redondeadas y angulares, como Uncial, raramente utilizada fuera de su contexto cultural, pero potente en aplicaciones específicas.
  • Gráfica (Graphic): Fuentes caligráficas modernas que imitan la escritura a mano, pero con un enfoque más estilizado y gráfico, como Klang o Banco, usadas en branding para generar una sensación artística o personalizada.
  • Escriptas (Script): Simulan la caligrafía manual fluida, como Zapfino, agregando elegancia y cercanía, ideales para marcas creativas o de lujo.
  • Incisas o Glíficas (Glyphic): Imitan las inscripciones en piedra o metal, con formas cinceladas. Estas tipografías, como Trajan, son robustas y monumentales, a menudo utilizadas en marcas de prestigio o formales.

3. Tipografías Modernas:

  • Didona (Didone): Caracterizadas por un alto contraste entre trazos finos y gruesos, como en Bodoni o Didot, transmiten elegancia y modernidad. Son comunes en marcas de lujo.
  • Mecana (Mechanistic): También llamadas egipcias o slab serif, presentan serifas gruesas y rectas. Rockwell es un ejemplo. Transmiten solidez y estabilidad, perfectas para marcas industriales o tecnológicas.

4. Tipografías Modernas-Lineales:

  • Humanista (Humanist): Fuentes Sans Serif que mantienen trazos más orgánicos y menos rígidos, como Gill Sans, ofreciendo accesibilidad y naturalidad en la lectura.
  • Grotesca (Grotesque): Primeras Sans Serif, con formas más geométricas y rigidez, como Akzidenz-Grotesk o Franklin Gothic. Su uso es adecuado para marcas que buscan simplicidad y neutralidad.
  • Neogrotesca (Neo-grotesque): Un refinamiento de las Grotescas, con menos variación en los trazos, como Helvetica o Univers. Transmiten modernidad y neutralidad, ideales para una amplia gama de aplicaciones.
  • Geométrica (Geometric): Basadas en formas puras como círculos y cuadrados, como Futura o Gotham, estas tipografías son limpias y minimalistas, perfectas para marcas que buscan un diseño moderno y racional.

Tipografías, tipógrafos y su uso en el branding

El trabajo de los tipógrafos es esencial en el branding, ya que crean las tipografías base que luego empleamos en el diseño de identidades de marca, o que rediseñaremos para obtener identidades con personalidad propia.

Porque al personalizar una tipografía – modificando la altura o el grosor de las letras, la distancia entre caracteres, la creación de ligaduras especiales, etc. – dotamos a la identidad corporativa de un rasgo único.

Cuando hemos hablado al inicio de este artículo de tipografías digitales, hemos mencionado a la tipógrafa Susan Kare, pero antes de ella hubo muchas otras figuras relevantes.

Por ejemplo, a nivel internacional figuras como Claude Garamond (siglo XVI), creador de la elegante Garamond, o Adrian Frutiger (siglo XX), con fuentes icónicas como Univers y Frutiger, han dejado una huella en la historia de la tipografía. Y también cabe destacar a Monotype Studio, una de las empresas líderes en la creación y distribución de tipografías fundada en 1887 por Tolbert Lanston, y creadora de una de las fuentes tipográficas más reconocidas, la Times New Roman.

Así, la tipografía no es solo una elección visual, sino un elemento estratégico que, cuando se diseña y personaliza correctamente, se convierte en una poderosa herramienta para definir la identidad y la comunicación de una marca.

El caso Casmar: una tipografía que refuerza el compromiso y la identidad

Cuando en 2020 rediseñamos el branding de Casmar, teníamos claro que este debía reflejar su evolución, su nuevo posicionamiento y, al mismo tiempo, mantener la solidez de sus 40 años de historia en el sector de la seguridad.

Uno de los elementos clave en esta transformación fue la tipografía, que debía transmitir el equilibrio entre tradición e innovación, así como el compromiso que definía a la compañía.

Trabajamos a partir de la tipografía Corvinus Skyline, diseñada por Imre Reiner, que modificamos para otorgarle a Casmar un carácter propio y distintivo. Esta fuente tipográfica de inspiración art déco destaca por su sofisticación y su punto geométrico, lo que aportaba al branding de Casmar una imagen técnica y profesional.

Para reforzar la personalidad de la marca y su diferenciación en el mercado, realizamos ajustes en ciertos rasgos tipográficos, optimizando su legibilidad y adaptándola a diferentes aplicaciones. Además, integramos una tipografía caligráfica personalizada para el tagline «Comprometidos con la seguridad», creando un contraste visual que equilibra la precisión técnica de la Corvinus Skyline con una expresión más cercana y humana.

El resultado fue un sistema tipográfico coherente y con personalidad, que consigue una identidad visual que respeta el legado de Casmar, y también lo proyecta hacia el futuro.

El caso Planes: creación de una familia tipográfica a medida

En 2020, rediseñamos la identidad corporativa de Ferros Planes, que acabó convirtiéndose en una tipografía corporativa a medida.

Con el objetivo de reflejar la transformación estratégica y poner en valor la experiencia de la empresa en el sector metalúrgico y su especialización en el «corte de tubo por láser», creamos un logotipo aplicando dos «cortes por láser» en horizontal en sus letras: uno para hacer que la letra sea más extended y que sus puntos de unión sean mínimos; y otro con desplazamiento, para acentuar la división de las partes.

La tipografía propia de PLANES se convirtió en un elemento clave para reflejar tanto su identidad industrial como su enfoque innovador. Conseguimos una identidad coherente, reconocible y funcional en diferentes soportes que, además, simbolizaba su versatilidad y capacidad de adaptación, dos atributos fundamentales en su propuesta de valor.

El resultado fue un branding sólido, diferencial y con personalidad, que reforzaba el posicionamiento de PLANES como referente en su sector, proyectando una imagen de precisión, calidad e innovación a través de cada detalle tipográfico.

El caso Athos Fabrics: tres siglos de historia tipográfica en perfecta convivencia

Destacar el logotipo que creamos en 2024 para Athos Fabrics, que refleja la elegancia y la exclusividad en el sector de la alta gastronomía a partir del uso de una tipografía con tres siglos de historia.

La marca, especializada en mantelería textil, requería de un nuevo logotipo que reflejara su calidad artesanal, pero a la vez actual, para posicionarse en un mercado exclusivo: la alta gastronomía.

Diseñamos un logotipo en base al concepto del hilo, y para ello escogimos la tipografía Sackers Italian, una fuente de escritura manual que evoca la caligrafía cursiva clásica y elegante, con letras fluidas que presentan un fuerte contraste entre trazos finos y gruesos.

La Sackers Italian se trata de una tipografía que se remonta al siglo XVIII, influenciada por la caligrafía inglesa o Copperplate (plancha de cobre) que estaba viviendo su máximo esplendor. Nacida del arte de grabar manuscritos en láminas de cobre, refleja el carácter artesanal de Athos Fabrics.

Pero ¿cómo llego esta tipografía a nuestros días? La Sackers Italian fue desarrollada en los años 70 por el grabador de artículos de papelería Garret “Gerry” Sackers y ha perdurado a través del tiempo.

Por otro lado, determinamos que la tipografía secundaria sería la GT Pressura Mono Light, moderna y espaciada, un guiño a la mecanografía del siglo XIX. Diseñada en 2012 por Dominik Huber y Marc Kappeler para un libro de arte conceptual soviético, recupera el aspecto utilitario de las primeras máquinas de escribir, y su diseño limpio, minimalista y geométrico la hace versátil para todo tipo de aplicaciones.

Este contraste entre una tipografía fluida y otra mecanografiada crea una identidad única, que redefine su presencia en el sector, honrando su herencia textil artesanal y proyectando su visión contemporánea.

 

La tipografía es un pilar fundamental en el branding, capaz de transmitir la personalidad y los valores de una marca con precisión y coherencia. A lo largo de la historia, ha evolucionado para adaptarse a diferentes soportes y necesidades, desde la imprenta de Gutenberg hasta las tipografías digitales con su formato variable.

Su correcta selección y aplicación permiten a las marcas diferenciarse, mejorar su comunicación y reforzar su identidad visual. Como hemos visto en los casos de Casmar, Planes y Athos Fabrics, la personalización tipográfica puede ser clave para reflejar la esencia de una empresa y adaptarse a su estrategia de posicionamiento.

Elegir la tipografía adecuada no es solo una cuestión de estilo, es una decisión estratégica que influye en la percepción y reconocimiento de la marca. Y en un mercado cada vez más visual y digital, la tipografía sigue siendo una herramienta esencial para construir marcas sólidas y diferenciadas.

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