30/09/2024

Innovación en el diseño y materiales sostenibles: hacia un packaging cada vez más responsable

La evolución del packaging nos ha dejado ejemplos que hablan por sí mismos. Desde la botella contour de Coca-Cola, convertida en icono pop art por Andy Warhol, hasta el tarro de Nutella, quizás uno de los primeros packaging, además, pensados para ser reutilizados (como un vaso o como un objeto de cocina en este caso).

La cuestión es que todos tenemos en mente ejemplos de packaging que han hecho historia y que han conseguido que el envoltorio sea parte indisociable del producto, ¿verdad?

Ahora el packaging ya no es solo un elemento diferenciador frente a la competencia, ni una simple carta de presentación creativa ante el consumidor. Sigue siendo una pieza de comunicación de marca y, por este mismo motivo, debe ir mucho más allá. El packaging es ahora también un elemento que muestra el compromiso de la marca por sumarse a un cambio necesario.

Y este nuevo desafío es el que sienta las bases del packaging en la actualidad. Mantiene sus antiguos cometidos: se adapta a las ventas multicanalonline y offline –, ejerce de vendedor silencioso, influye notablemente en la decisión de compra (con ese sex appeal que lo vuelve atractivo a ojos del consumidor, pero también con una comunicación acertada de su calidad-precio) y, una vez llegado al hogar, su presencia debe seguir siendo convincente.

Pero, a todos los retos del packaging que ya conocemos – protección adecuada, adaptación al producto, diferenciación y venta silenciosa –, se añaden aquellos propios del diseño sostenible: minimalista, libre de plástico, pensado para un doble uso y hecho con materiales reutilizados que son, a su vez, reutilizables.

Este es el modelo de packaging al que aspiramos en NOMON DESIGN.

Packaging responsable: más allá del plástico

Resistente, ligero, capaz de ofrecer infinitas posibilidades de diseño y con un coste de producción muy bajo: sabemos bien cuáles son los atributos que hicieron del plástico el material protagonista del packaging. La cuestión cambia, eso sí, cuando nos interrogamos sobre la sostenibilidad de este modelo, un aspecto que es ya, además, el eje central del desarrollo y competitividad del sector del packaging en España. Y es que, por su baja reciclabilidad, el plástico se convierte en un residuo que a menudo termina en el medio natural. Por eso el empleo de este material está cada vez más cuestionado.

¿Pero cómo podemos dejarlo atrás?

No perdamos de vista que los materiales se idean para aportar soluciones, no para generar nuevos problemas. Por tanto, con la sostenibilidad en el centro, lo más recomendable es que los que vayamos a utilizar en cualquier proceso de producción favorezcan la circularidad en el ciclo de vida del producto. Es decir, que provengan del reciclaje y que a su vez puedan volver a utilizarse. Pero hay algunas pautas más que pueden ayudarnos en nuestro afán por llegar a propuestas de embalaje sostenibles.

Lo cierto es que desde el ámbito del diseño somos parte de la cadena de desarrollo del producto. Y podemos ayudar a su circularidad fijándonos en tres aspectos fundamentales: la innovación a la hora de conceptualizar el packaging, la preferencia por materiales sostenibles en envoltorios libres de plástico y el fortalecimiento de una red de colaboraciones estratégicas con empresas comprometidas.

  • Conceptualización del packaging. Como diseñadores debemos enfocar nuestra creatividad a pensar nuevas maneras de entender, conceptualizar y diseñar el packaging. ¿El reto? Evitar los envoltorios excesivos, ajustar el tamaño al producto e idear nuevas posibilidades de packaging, como embalajes plegables, apilables o con un segundo uso, por ejemplo.
  • Preferencia por materiales sostenibles. Cuidar los materiales que empleamos para la creación de nuestro packaging es quizás el aspecto que más tenemos en mente cuando pensamos en sostenibilidad. Por supuesto, los materiales empleados van a influir directamente en el ciclo de vida del producto, por lo que debemos decantarnos por aquellos que minimicen la generación de residuos, sean reutilizables e idealmente compostables.Y si sustituimos antiguos materiales no sostenibles por los que sí lo son, el resultado será el más óptimo. Por ejemplo, empleamos siempre papel y cartón certificados con FSC® y, si es posible, que sean reciclados. También sustituimos las tintas tradicionales de base mineral por tintas de base vegetal (aceite de soja o algas) que, además de disminuir la huella de carbono, son menos tóxicas, emplean menos disolventes (-80 %) y tienen un mayor rendimiento (con la misma cantidad de tinta imprimimos un 15 % más de superficie).
  • Construcción de una red colaborativa. Por último, favorecer las alianzas con otras empresas que también apuestan por la sostenibilidad es una manera de hacer que este criterio esté más presente en todo el ciclo de vida del producto. Poco a poco, podemos construir una red de colaboraciones con marcas comprometidas que también quieran apostar por este cambio.

Con todas estas prioridades en lo que a diseño, materiales y colaboraciones se refiere, en NOMON DESIGN, como agencia de branding y diseño certificada B Corp, nos orientamos hacia el diseño sostenible a la hora de realizar propuestas para el packaging de nuestros clientes.

Sabemos que el packaging sostenible suma valor al branding de las empresas – ya que cada vez más consumidores prestan atención a la sostenibilidad en todo el ciclo de vida del producto a la hora de tomar una decisión de compra – y, ante todo, participamos de este nuevo reto de crear soluciones de embalaje cada vez más sostenibles por plena convicción. Pues vemos este cambio necesario y nos gusta poder aportar nuestro granito de arena a través de nuestro trabajo diario.

Es así como han surgido proyectos como Dalia®, el pack que diseñamos para LC Paper. Basado en la impresión de la imagen del producto sobre cartón, como si se tratase de un pack transparente, conseguimos idear el primer packaging patentado a nivel mundial en el terreno del papel higiénico. Algo posible por una especial atención a su composición –con la eliminación total de plástico – pero también a sus condiciones de fabricación, con un sistema de transporte optimizado gracias a la creación de un pack que se ha visto notablemente reducido.

A su vez, nos gusta apostar por el diseño de un packaging sostenible en ámbitos donde esto es más infrecuente. Es el caso de los packs que realizamos para la nueva gama de bases múltiples de Famatel, fabricante especializado en el sector eléctrico internacional con más de 30 años de trayectoria, que ahora se diferencia de los blísters o retractilados que abundan en su competencia con un nuevo packaging sostenible que prescinde del plástico, capaz de trasladar, así, al consumidor el compromiso de la compañía.

Otro ejemplo, en un sector muy diferente, es el trabajo que hemos realizado para Bassols, una marca centenaria y referente en ropa de cama, baño y mesa para hogares y hoteles de 5 estrellas. Nuestro reto fue conceptualizar y rediseñar un packaging premium que fuera sostenible acorde con la filosofía de la empresa y transmitiera el posicionamiento de marca. Además, debía responder a los requisitos definidos por Bassols: que fuera resistente, protegiera correctamente el producto, se diferenciara de la competencia en el punto de venta y fuera operativo, tanto a nivel de costes como de logística.

Exploramos varios conceptos, centrados principalmente en el doble uso del embalaje y en resaltar la calidad de la materia prima: el tejido. Eliminamos la bolsa de plástico, que al ser transparente mostraba el propio producto y lo protegía perfectamente, además de ser un packaging que tenía un coste muy ajustado y difícilmente igualable para cualquier propuesta.

Creamos una bolsa personalizada y muy cualitativa, 100 % algodón que mostraba el acabado del propio producto. Para su desarrollo colaboramos estrechamente con el taller textil de Bassols definiendo el patrón de la pieza y todos sus detalles.

La parte gráfica de la comunicación se mostraba en una etiqueta de papel algodón que resaltaba la exclusividad de la marca. Esta etiqueta contenía toda la información del producto, además de mostrarlo en situación para visualizar el resultado.

El resultado es un packaging versátil que se adapta a todos sus formatos y funciona tanto para venta retail como online aportando valor, sostenibilidad y diferenciación en el sector.

El motivo por el que el que packaging sostenible se ha vuelto un factor de diferenciación en las empresas parece evidente: los consumidores han tomado también conciencia ecológica y se decantan cada vez más por este tipo de productos. Y, en este contexto, el packaging es una parte indisociable de las herramientas comunicativas con las que cuentan las empresas para expresar su compromiso con la sostenibilidad.

Trabajamos en esta dirección con Lékué cuando lanzó su nueva colección To Go Organic de productos take away, en la que reducía el uso de plástico utilizando materiales orgánicos y reciclados, como la fibra de madera o el RPet. Además de definir con la marca unos acabados acordes al concepto – con un papel con certificación FSC producido con un 40 % de residuos postconsumo – quisimos hacer de su compromiso el concepto central de la comunicación de marca para esta nueva colección con el claim «Less plastic. More organic». Un anticipo del compromiso de la compañía en todo el proceso de fabricación de sus productos, desde la elección de un material reciclado y reciclable hasta su transformación en material prima.

Y es que en NOMON DESIGN creemos que lo deseable es abordar las soluciones sostenibles con una visión integral, presente desde el inicio hasta el final de la cadena de valor. Con ello, estaremos en condiciones de dar una respuesta cada vez más satisfactoria a esta necesidad global que implica ya a todos los sectores: la de transformar el tejido empresarial apostando por la sostenibilidad.

Tags: Sostenibilidad

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